Primero, mapee los traspasos
Antes de hablar de empaque o de monitoreo, anote cada punto en el que el embarque cambia de custodia: fábrica a transitario, transitario a transportista, transportista a la terminal aérea o portuaria, terminal a agente de importación, agente a consignatario.
Cada uno de esos puntos es un momento en el que el producto puede quedar fuera de condiciones controladas, y cada uno necesita una parte responsable con nombre. Una cadena con un eslabón sin nombre es donde ocurren las excursiones.
Acuerde la condición y la tolerancia
Una condición de almacenamiento es un rango, y una especificación de embarque necesita tanto el rango como qué ocurre fuera de él. «Refrigerado» no es una especificación.
- El rango de temperatura, expresado numéricamente
- La excursión permitida, si la hay, y cómo se calcula
- Si se exige monitoreo, con qué intervalo y a cargo de quién
- Quién lee el registro de monitoreo al arribo y en qué plazo
- Qué ocurre si el registro muestra una excursión: quién decide y con qué criterio
Defina el procedimiento antes de necesitarlo
El peor momento para determinar si un embarque sigue siendo utilizable es cuando está en un muelle de recepción y la respuesta tiene consecuencias comerciales para ambas partes.
Acordar de antemano quién evalúa una excursión, con qué criterios y quién asume el costo de cada resultado convierte una disputa en un procedimiento.
Ajuste el empaque a la ruta real
El empaque se califica para una duración y un perfil de temperatura ambiente. Una configuración validada para una ruta corta y directa puede no sostenerse en una más larga con transbordo en un clima cálido.
La ruta efectivamente reservada, incluido el tiempo de espera realista en cada traspaso y no el optimista, es aquella frente a la cual debe especificarse el empaque.